CÓMO COMUNICARTE CON LOS ÁNGELES
Los ángeles saben cómo ponerse al alcance de los humanos. No hace falta aprender un alfabeto secreto, dibujar símbolos complejos ni llevar a cabo rituales complicados.
1. Háblale
Comunicarse es enviar y recibir mensajes. Estos mensajes pueden adoptar diversas formas: la palabra, el sonido, la música, las imágenes…
Háblale, en voz alta o en silencio. Esto te permitirá expresar tus dudas, tus miedos y tus alegrías.
¿Y si te responde?
Si piensas en voz alta, observa las expresiones que te vienen a la mente. ¿Son realmente tuyas? ¿O parecen venir de otra parte? El ángel puede guiarte hacia una respuesta sin necesidad de dártela directamente.
2. Reza
No importa si eres creyente o no. La oración es, ante todo, un momento de silencio, de recogimiento y de reconexión contigo mismo.
Puedes formular tus peticiones en voz alta o mentalmente, estés donde estés. Como decía Elizabeth Kübler-Ross: «Rezo cuando tiendo el jardín, cuando doy de comer a mis animales, cuando cocino… Siempre rezo».
No obstante, es preferible elegir un lugar y un momento tranquilos. La naturaleza (bosque, jardín, parque) es especialmente propicia. En la ciudad, opta por hacerlo muy temprano por la mañana o a última hora de la tarde, cuando las energías están más en calma.
3. Medita
La meditación sigue siendo uno de los medios más eficaces para entrar en contacto con los ángeles.
Siéntate en un lugar tranquilo. Cierra los ojos y respira con calma. Deja que los pensamientos fluyan sin resistirte a ellos y vuelve a centrarte en tu respiración. Visualiza una luz benéfica que te envuelve.
Cuando la calma se instale, dirígete a tu ángel. Puedes elegir uno de los 72 ángeles, «crear» uno o, simplemente, lanzar tu mensaje para que sea llevado adonde deba ir.
4. Escucha y siente
La música tiene una influencia real en nuestro estado interior. Elige una música que te relaje (música sacra, cantos gregorianos, música de meditación…).
El incienso y los aceites esenciales también pueden favorecer este estado de receptividad.
5. Huele
El incienso y los aceites esenciales no solo favorecen… Estas fragancias son percibidas por algunas personas como manifestaciones sutiles de su energía. Consulta el artículo sobre aromaterapia.
¿Responderá y, en caso afirmativo, cómo?
Si piensas en voz alta, se sucederán preguntas y respuestas; presta atención a las expresiones que utilizas. ¿Son tuyas? Si no, ¿a quién pertenecen? ¿A alguien de tu entorno? ¿A alguien que te haya marcado? Te corresponde a ti recorrer este camino; el ángel —da igual el nombre que le des— puede ayudarte, a veces guiarte hacia la respuesta sin dártela, ya que quizá él mismo no la conozca, al igual que no conoce el futuro.